Fútbol Infantil
El fútbol infantil es lo más hermoso que hay, el chico juega a la pelota para divertirse y no únicamente con un carácter competitivo. La idea sería contribuir con un juego sin violencia porque los únicos perjudicados son los chicos.
El tema de la violencia en el fútbol infantil, es mucho más complejo que una agresión verbal o física entre padres, técnicos o hacia el árbitro. La violencia se genera en la sociedad y desde allí se traslada al deporte. Los motivos principales de la violencia en el fútbol infantil, es la presión hacia los chicos para la obtención de puntos, por parte de los padres y/o técnicos.
¿Cómo le explican a los chicos de 6, 7 años, los padres de los Clubes, las agresiones? ¿Cómo se enfrentan esos ojos para justificar algo que está mal?.
Realmente cuando hablamos de violencia, tenemos muchos factores a tener en cuenta, pero nada nos puede hacer creer que el chico es violento por naturaleza.
O somos los mayores los que con nuestras miserias, hacemos que esos chicos sufran esta enfermedad social de hoy, que es la violencia. Y en el fútbol infantil ocurre exactamente lo mismo, ¿son los chicos los que dan vida a este flagelo? o somos los padres, que creemos que los chicos no están disfrutando de una jornada en la cual están practicando el mejor de los deportes, el fútbol, sino que creemos que están en un campo de batalla.
Y por ahí se escucha: “Pisalo”, “Partilo”, “De la rodilla para abajo”, “Matalo”. Suenan duro No? Cuántas veces lo habremos escuchado, no?
Los únicos protagonistas de las jornadas son ellos, los chicos. La realidad nos marca que si no tenemos en claro quiénes son los verdaderos protagonistas y a quienes debemos RESPETAR el derecho a ser feliz con una pelota, nunca vamos a lograr erradicar este mal de nuestra sociedad.
Sus jugadores/hijos, esperan los sábados como si ese día iría a la fiesta más bella, desde la mañana prepara sus botines, sus canilleras, su bolsito, y lo espera con alegría, con qué derecho los mayores tenemos que arruinarle esas ganas de divertirse?.
Si cada uno de nosotros, nos pusiéramos a pensar en lo importante que son para ellos esos 40 minutos que van a correr detrás de una pelota cada sábado. Y Nos damos cuenta al final de cada jornada, ganen, empaten ó pierdan, los chicos se van felices, y los que nos vamos con cara de pocos amigos cuando pierden, somos los mayores, y esta es la pura verdad, quien se va insultando por dentro ó exteriorizándolo al árbitro? los mayores, porque para los chicos lo importante es la pelota y el juego y ni se acuerdan de quien los dirigió.
Hay una frase que muy usada que dice: “Papi Sólo quiero divertirme, No tomes a mis ocasionales rivales como enemigos, ellos son chicos como yo que también quieren divertirse, No te pelees con los árbitros, ellos son personas que tratan de impartir justicia, pero no te olvides que es un hombre y puede equivocarse. Papi sólo quiero divertirme”
Que bien le haríamos a nuestros hijos, si entendiéramos este mensaje, Papi sólo quiero divertirme; que mejor felicidad que poder verlos disfrutando de este hermoso juego, tener la tranquilidad que su cabecita está ocupada por un deporte, y en este caso por el más bello de todos, y de esa forma estar alejados de la droga, del alcohol, la violencia y de todos los males de este siglo.
FELIZ COMIENZO PARA TODOS!!!!!!